Esta semana quiero compartir contigo 5 claves para adquirir hábitos beneficiosos. Además, te voy a dar las herramientas que necesitas para que no fracases otra vez más.

Te suena que un día te levantas y dices: mañana empiezo una dieta. En algunos casos ese día ni tan siquiera llega. En otros se empieza con mucha motivación y ganas pero en pocos días todo se esfuma.

Después de leer este post tendrás las claves para que eso no te vuelva a pasar y si te pasa sepas por qué. ¿Te parece interesante? Pues vamos a ello, te llevará menos de 10 minutos.

Antes de empezar…

¿Qué es un hábito? Un hábito es algo que realizamos sin pensar, que nos sale de manera automática.

El cerebro es un adicto a los hábitos. Por eso siempre que intentas algo nuevo se produce un miedo inicial que nos bloquea avanzar.

Seguro que has escuchado o leído muchas veces que para adquirir un nuevo hábito lo importante es repetir, repetir y repetir. Efectivamente, la repetición es algo fundamental, ya que es en ese proceso donde se producen los cambios y se adquiere el hábito.

No obstante, la repetición forma parte del CÓMO. Y la mayoría de las veces nos quedamos sólo en eso, confiamos todo a la motivación. Y la motivación es algo que va y viene. Por eso, para hacer que el hábito sea sostenible lo más importante es tener una PARA QUÉ.

Primero el para qué y después el cómo.

Sergio Fernández

Otra consideración

Lo que te voy a contar ahora, me cambió totalmente la vida:

No podemos cambiar a los demás, pero tenemos poder ilimitado para actuar en nosotros.

Tenemos la capacidad de influir en nosotros, pero no en los demás. Por ejemplo, yo puedo llevar una alimentación vegana, pero no puedo hacer que otro la lleve. Sólo puedo actuar sobre mi circulo de influencia.

Por tanto, a la hora de adquirir hábitos beneficiosos tenemos que enfocarnos en lo que sólo dependa de nosotros.

Paso 1: evaluar el punto de partida

El primer paso es tomar conciencia de nuestra situación actual.

Quizás no nos guste el cauce que ha tomado nuestra vida. Tenemos la sensación de que los días tendrían que tener 48h y llegamos a final del día con la sensación de no haber realizado nada de lo que queríamos.

Pero, ¿qué hace realmente que lleguemos a esta situación? ¿Por qué hay personas que sí les da el día para hacer muchas cosas? Nuestros hábitos nos hacen emplear el tiempo en cosas que no son importantes para nosotros.

Nos gusta tener la sensación de estar haciendo cosas, pero muchas veces lo que hacemos no nos aporta valor. El motivo es que no nos paramos a pensar lo que vamos a hacer, simplemente hacemos.

Así que el primer paso es hacer una lista con todo lo que hacemos que no nos resulta beneficioso.

Si no se te ocurre nada, te dejo algunos ejemplos: ver la TV en la cama antes de dormir, perderse en las redes sociales sin ningún fin, estar tumbado en el sofá toda la tarde después de salir de trabajar, llevar una mala alimentación, no descansar los necesario, etc.

Cada uno aquí tendrá su propia lista. Lo importante es evaluar primero de cambiar que es lo que queremos cambiar. Ya que, el tiempo en el día es limitado y por tanto, con algo lo estamos llenando que no nos interesa. Hay que saber qué es.

Así que, abre ya tu aplicación de notas en el móvil o coge lápiz y papel y haz una lista con tus hábitos no beneficiosos. No esperes a mañana, hazlo ya.

La rueda de la vida

Puede que te cueste identificar tus hábitos que no son beneficiosos, para ello te voy a presentar una herramienta muy poderosa. Se llama la rueda de la vida.

Es una herramienta que nos permite evaluar nuestra situación en las diferentes áreas de la vida. Se puede personalizar a nuestro gusto y añadir quitar áreas a gusto. No obstante, te dejo una versión que me parece bastante completa del gran Antonio G. de inteligenciaviajera.com

Herramienta de la rueda de la vida para adquirir hábitos beneficiosos.

Establecemos una puntuación del 0 al 10 en cada uno de los aspectos de nuestra vida:

  • Propósito: evaluamos si lo que hacemos tiene un objetivo mayor, algo que queramos aportar al mundo durante toda nuestra vida.
  • Dinero: ¿tenemos una buena relación con el dinero? Vivimos en abundancia o en escasez
  • Cuerpo: ¿estamos satisfechos con nuestro estado físico? ¿Tenemos problemas de salud cada poco?
  • Relaciones: cómo son nuestras relaciones con nuestros padres, hijos, pareja, hermanos, amigos, etc.
  • Alma: todo lo relacionado con la espiritualidad. ¿Dedicas tiempo a conocerte mejor? ¿Estas creciendo como persona?
  • Seguridad: ¿tienes sensación de seguridad en tu vida?
  • Libertad: ¿te parece que disfrutas de libertad para pensar, decir, hacer, ir,… todo lo que quieres?

Una vez evaluados todos los aspectos, de manera visual vemos las áreas en dónde tenemos que mejorar.

Las ruedas para girar bien han de estar bien equilibradas, lo mismo sucede con la rueda de la vida.

Realiza YA el ejercicio, apunta la puntuación que te das en cada área. ¿Coinciden los resultados con los hábitos que quieres cambiar?

Ahora que ya tienes identificado lo que quieres cambiar, la pregunta es ¿cómo puedo hacer para cambiar de forma permanente? Seguro que sabes la respuesta: mediante hábitos.

Paso 2: elegir lo que vamos a incorporar

Comienza haciendo una lista de todo lo que quieres cambiar. No te dejes nada. Apúntalo todo.

Si quieres tomar ideas aquí te puedes descargar mi guía gratuita con 10 hábitos saludables para mejorar tu salud de una forma sostenible. Puedes coger los que te parezcan interesantes y apuntarlos a tu lista.

Ahora que ya lo tienes todo apuntado, elige una cosa. Da prioridad a los áreas de salud, propósito y alma. Son pilares fundamentales de nuestra existencia y por tanto cambios en estos aspectos desencadenan cambios gigantes en otros aspectos.

También procura que el cambio sea alcanzable. No seas muy exigente contigo mismo, ya tendrás tiempo de ir complicando las cosas. Poco a poco.

Por lo tanto, vamos a escoger SÓLO un cambio y además que sea asumible. Si o si lo vamos a conseguir.

Paso 3: establece el plan de acción

Paso 3 establece el plan de acción para adquirir hábitos beneficiosos.
Foto de Helloquence. Unsplash

Bien, ya tenemos lo que queremos cambiar. Ahora vamos a hacer que se cumplan nuestros deseos y para ello vamos a hacer un plan de acción detallado.

El primer punto de tu plan de acción será escribir tu PARA QUÉ. Qué es lo que te impulsa a hacer el cambio. Tener una razón firme te ayudará a seguir con tu hábito cuando la motivación decaiga.

La motivación suele ser alta al principio pero al paso de los días va decreciendo y empiezan las dudas, la pereza o la apatía. La motivación va y viene, no es algo constante. Tu PARA QUÉ será la energía que necesitas para adquirir hábitos.

Por tanto, dedica el tiempo que necesites para definir tu PARA QUÉ. Escríbelo en un lugar que puedas consultar de manera fácil, así podrás revisarlo siempre que lo necesites.

El siguiente paso consiste en detallar lo mejor que puedas lo que vas a hacer. Huye de los generalismos, cuanto más específico mejor.

Tener por escrito de forma clara lo que queremos hacer nos facilita el proceso. Las ambigüedades son nuestro enemigo, nos hacen dudar durante la ejecución y nos dificultan la evaluación. Se ultra-específico en tu plan de acción, no escatimes en detalles.

Por último, incluye en tu plan de acción cómo vas a festejar cada vez que tomes acción. Ten en cuenta que ha de estar alineado a tu propósito.

Para entenderlo mejor, te pongo un ejemplo. Si decidimos incorporar el hábito de salir a correr 20 minutos todos los días para mejorar nuestra salud. La manera de celebrarlo no puede ser comiendo un pastel, porque sería incoherente. Los pasteles no nos ayudan a mejorar nuestra salud, que sería nuestro PARA QUÉ. Una celebración alineada podría ser un automasaje en los pies. ¿Ves la idea?

Paso 4: hacer, hacer y hacer

Un camino de 1000 millas se empieza por un primer paso.

Lao Tse

Si has realizado el paso anterior, tendrás un hábito alcanzable y bien detallado. Puede que ese hábito forme parte de un todo más grande que queramos conseguir pero que no podemos abordar en este momento. Que eso no te pare, cada paso que demos en la dirección correcta nos acercará más a nuestro destino.

Al final, lo importante no es llegar, es disfrutar del camino. Por ejemplo, cuando subes a una montaña, llegar a la cima no es lo verdaderamente importante. Es lo que te mueve a caminar, pero sólo vas a estar unos minutos y si sólo disfrutamos en ese momento, nos estamos privando felicidad.

Llevar un registro de lo que vamos haciendo es fundamental. Nos permitirá evaluar de manera realista lo fieles somos al nuevo hábito.

En este paso lo que hay que hacer es repetir, repetir y repetir. ¿Por cuánto tiempo? Hasta que no nos cueste trabajo llevarlo a cabo.

Hace años se hablaba de que se necesitaban 21 días para formar el hábito, estudios más recientes indican que 66. No te obsesiones con los días, cada hábito es diferente y nos puede costar más o menos. Lo importante es ser constante hasta adquirir el hábito y no fallar.

Fallar un día no te rompe el proceso de creación del hábito. Cuidado con fallar dos, el riesgo de perder todo el trabajo previo es alto.

Cada vez que actúas estás más cerca del lugar al que quieres llegar, por lo que no te olvides de celebrarlo.

Paso 5: evaluar

De manera semanal hay que revisar los avances. ¿Ya tenemos el hábito interiorizado? ¿hemos cumplido el plan? ¿hemos sido muy exigentes? ¿hace falta cambiar algo?

No dejes la revisión al azar, fija un día en tu agenda para hacer la revisión semanal. Esto también se ha de convertir en un hábito.

Cuando el nuevo hábito te cueste poco hacerlo e incluso salga de tí sin necesidad de pensar, es el momento de adquirir un nuevo hábito. Antes de elegir uno nuevo de la lista, revisa si ha cambiado tu situación y quieres añadir/quitar algo de tu lista de hábitos beneficiosos. Una vez que tengas tu siguiente objetivo hay que repetir los pasos del 2 al 5.

Se trata de un proceso repetitivo en el que sustituimos hábitos que no nos interesan por hábitos beneficiosos. De esta manera vamos mejorando y evolucionando en todos los áreas importantes de nuestra vida. Nuestra rueda comenzará a girar bien alineada.

Resumen

Antes de empezar a adquirir hábitos beneficiosos tenemos que tener claro el PARA QUÉ lo queremos hacer. Esto nos dará la energía necesaria para llevarlo a cabo.

También hay que marcarse hábitos que sólo dependan de nosotros. Tenemos poder ilimitado dentro de nuestro círculo de influencia, fuera de ahí se nos escapa de nuestra capacidad.

Los 5 pasos para adquirir hábitos beneficiosos:

  1. Evaluar el punto de partida. Lista todo lo que no nos resulte beneficioso. Puedes usar la rueda de la vida para ayudarte en el listado.
  2. Elegir un sólo hábito que sea alcanzable para nosotros.
  3. Define un plan de acción claro y específico. No dejes nada al azar. Buscamos funcionar el piloto automático, mejor no tener que pensar nada.
  4. Hacer, hacer, hacer y hacer. Repetir hasta que se convierta en hábito. Pueden ser 66 días o 120, lo que necesites. Recuerda celebrar cada vez que lo realices y registrar tu evolución.
  5. Revisar si todo va según el plan y si es necesario ajustar algo. Cuando ya no nos resulte costoso, el hábito ya es nuestro y es el momento de añadir otro nuevo

Espero que te haya resultado interesante el artículo de esta semana. Ya tienes todo lo necesario para ponerte manos a la obra y empezar a adquirir hábitos beneficiosos. No lo dejes para mañana, empieza hoy a caminar hacia la vida que deseas.

Todos los que pertenecen a la tribu de inteligencia ECO tienen disponible un cuaderno de ejercicios para aplicar todo lo aprendido. ¿Todavía no estás dentro? Es gratis y puedes acceder ya mismo desde este enlace.

¡Salud y sostenibilidad!

Foto de portada: Scott Webb. Unsplash.