El agua para el ser humano es vital. Podríamos vivir más tiempo sin comer que sin beber. La procedencia del agua que bebemos a diario tiene unas grandes implicaciones para nuestra salud y huella ecológica.

Por ejemplo, si todos los días, usamos una botella de agua de plástico, al cabo de un año habremos generado 365 botellas (366 los años bisiestos 😉). Una pequeña acción con grandes consecuencias.

Empezar a mejorar nuestra salud y sostenibilidad es sencillo, nuestro día a día está lleno de despilfarros e ineficiencias. Por lo que, tenemos muchas cosas que podemos hacer. Lo importante, es no querer cambiarlo todo a la vez y empezar poco a poco.

En este artículo vamos a ver el problema del agua embotellada y las alternativas más saludables y sostenibles que conozco.

En el post de hoy escribo sobre las alternativas que conozco para beber agua sin utilizar plásticos. Pero antes, vamos a ver porque el agua embotellada es un problema con fácil solución.

El problema del agua embotellada

El agua embotellada es algo que representa muy bien lo que significa la cultura del usar y tirar. Para beber un litro de agua embotellada, se gastan 3 litros de agua más 25 cl de petróleo sólo para la botella. A eso habría que sumarle transportes, papeles, químicos…

Lo peor de todo, es que el uso que se le da a la botella es de unos pocos minutos, frente a cientos de años que tardará en desintegrarse.

El problema de los plásticos. Botella de plástico abandonada en una playa.
Foto Ignacio F. de inteligenciaeco.com

Además el agua se encuentra en contacto con el agua y por tanto podemos llegar a beber algunos tóxicos perjudiciales para la salud (como por ejemplo el Bisfenol A (BPA).

Cada segundo, se producen en el mundo 20.000 botellas de plástico y sólo el 20% se recicla.

Ingeniería Sin Fronteras

Es un compuesto químico ampliamente utilizado en envases plásticos para endurecerlos, pero que contiene disruptores endocrinos (puede interferir con el sistema hormonal y aumentar el riesgo de enfermedades).

Esa contaminación del alimento es mayor cuando se somete el recipiente a altas temperaturas, por ejemplo, una botella expuesta al sol.

Además del BPA, existen otros tipos de tóxicos que están presentes incluso en los productos “sin BPA” y que no son muy recomendables para la salud. Por ello, a mi no me da mucha seguridad beber agua en botella de plástico.

También, desde el punto de vista económico. Tomar agua embotellada es todo un lujo. Se paga unas 133 veces más cara que el agua del grifo. ¿Pagarías 133 veces más por cualquier cosa que sea de peor calidad? De locos…

Nota: para el cálculo me he basado en una factura de agua de Gijón en 2018 contando todos los impuestos. Dividí el importe de la factura entre el consumo y saqué el precio litro de agua del grifo (0,0024€/litro). Para el precio del litro de agua embotellada cogí la más barata (0,13€/litro) y la más cara (0,52€/litro) e hice la media. Con eso me salió que era 133 veces más cara.

Además de todo lo anterior, el agua embotellada hay que ir a comprarla, cargar con ella, almacenarla y luego reciclar los residuos generados.

Dejar de comprar agua en botella nos permite tener más tiempo, más dinero, ganar en comodidad y espacio en casa.

¿Qué alternativas tenemos?

Si ya nos hemos decidido a quitar el agua embotellada de nuestras vidas, ahora nos toca ver qué alternativas existen.

Agua de manantial

Beber agua de manantial directamente recolectada por tí.

Si dispones de una fuente de agua natural cerca de donde vives puede ser una buena alternativa.

No obstante, tendrás que emplear tiempo en ir a buscarla, transportarla y luego almacenarla. A cambio bebemos agua natural, sin emplear plásticos y sin generar residuos.

Agua del grifo

Prácticamente en todas las ciudades de España, se puede beber el agua del grifo y es de gran calidad. Está sometida a extrictos controles sanitarios para garantizar que su uso es seguro.

Sombra de botella de agua y vaso de cristal.
Foto Ignacio F. de inteligenciaeco.com

El control sanitario del agua de consumo humano es un objetivo prioritario de la salud
pública.

Elena Andradas Aragonés

Aquí os dejo el último informe del Ministerio de sanidad, consumo y bienestar social sobre la calidad del agua en España.

El agua que sale del grifo entre otros compuestos contiene cloro. El Hipoclorito de Sodio (lejía) es lo más utilizado para la potabilización del agua.

Es recomendable eliminar el cloro antes de consumir el agua. Como se evapora fácil, dejando reposar el agua en una botella abierta o jarra en la nevera será suficiente para tener listo nuestro agua.

Además, también existen otras alternativas para mejorar la calidad del agua que bebemos.

  • Hervir el agua durante 10 minutos. Eliminamos el cloro y cualquier otro contaminante que pueda tener (es una manera de conseguir agua potable cuando estas por la montaña).
  • Jarras filtrantes. Funcionan muy bien, aunque los filtros llevan bastante plástico y generan residuos que no son fáciles de reciclar.
  • Usar un filtro de carbón activo. Filtra el agua mejorando sus propiedades sólo dejándolo sumergido en ella. Para mi es la mejor opción, abajo te cuento mis motivos.
  • Usar filtros de osmosis. Bastante caros, requieren mantenimiento y se pierde agua en el proceso (se pierden 3 litros para cada litro). No creo que merezcan la pena teniendo las alternativas anteriores.

¿Por qué uso un filtro de carbón activo?

Resulta sencillo de usar, se introduce en una botella (acero o vidrio) con el agua y se deja actuar durante 4 a 8 horas. Durante ese tiempo filtra el agua, reduce el cloro, equilibra el pH, mejora el sabor y mineraliza.

Además de esos puntos positivos, otro muy importante: el sabor del agua filtrada por este método me encanta. A diferencia del agua hervida o las jarras filtrantes. Esto hace que este método para mi sea ideal y lo haga sostenible en el tiempo. Hacer cosas que nos gustan, facilita que el hábito permanezca.

El que yo uso (Binchotan) proviene de ramas del Roble Ubame (Quercus Phillyraeoides), por lo que la materia prima es 100% renovable. Además, donde lo compro, los bosques son gestionados de una forma sostenible.

Filtro de carbón activo. Binchotan.
Foto Ignacio F. de inteligenciaeco.com

Algo que es importante tener en cuenta es que NUNCA lo debemos de lavar con jabón.

Como cuidados de mantenimiento, sólo hay que hervirlo cada 2-3 semanas, si se filtra agua a diario.

No es raro ni problemático si durante su uso encontramos partículas de carbón en el agua, ya que es inofensivo.

Tiene una vida útil de 3 meses, transcurrido ese tiempo, se puede usar como desodorante en zapatos, abono para las plantas o para atrapar la humedad. Una vez que deja de ser útil para filtrar agua, es fácil de reutilizar o reciclar.

Además, otro punto a favor es que se puede conseguir sin envase.

Los mayores inconveniente que le veo son el proceso y lugar de fabricación.

Para su fabricación requiere calentar un horno a 1000ºC para darle la dureza a la madera. Esto supone un gran gasto de gasto de recursos y contaminación.

Está fabricado en Japón, lo que está bastante lejos de donde yo vivo (España). Lo que implica que la huella de C02 aumenta más todavía.

A pesar de los inconvenientes comentados, considero que sigue siendo la mejor de las alternativas que tengo actualmente para beber agua.

Hace poco tiempo, he descubierto que existe una alternativa de filtro realizado con bambú. Lo que resulta una materia prima más sostenible que los Robles. No obstante, también procede de Japón y el proceso de fabricación es similar.

Cuando termine la vida útil de los filtros que tengo actualmente, probaré con esta alternativa. Estate atento que te contaré la experiencia 🙂

¿Cómo hago para tener siempre agua?

Botellas con filtro binchotan y una planta de aguacate.
Foto Ignacio F. de inteligenciaeco.com

Tengo varias botellas de cristal con tapón de metal de 1 litro y otras más pequeñas para llevar conmigo cuando salgo de casa. Las tengo de cuando consumía gazpacho o zumos embotellados. De aquella, guarde las botellas y ya llevo un montón de tiempo con ellas.

En casa somos dos adultos, y tenemos un sólo filtro. Utilizamos hasta tres botellas de vidrio para ir filtrando-bebiendo el agua.

Por las noches es el mejor momento para dejarlo filtrando. Por la mañana se cambia el agua a una botella vacía y se vuelve a llenar agua del grifo en la botella con el binchotan. Vamos repitiendo el proceso a lo largo del día.

El agua la dejo por norma general en la nevera, para evitar la proliferación de bacterias.

Con este sencillo hábito, tenemos agua durante todo el día lista para consumir y sin necesidad de botellas de plástico de un sólo uso. Y forma parte de los hábitos que tengo recogidos en mi guía gratuita («10 hábitos saludables que te ayudarán a mejorar tu salud de una forma sostenible«).

Y ahora es tu turno

Cuéntame en los comentarios:

  • Bebes todavía agua embotellada, ¿qué te impide cambiar?
  • ¿Qué método utilizas tú para beber agua?
  • ¿Conoces alguna alternativa más que no he comentado?

Te espero abajo, me encantaría leerte y conocerte mejor. De esa forma nos enriquecemos todos.

¡Salud y sostenibilidad!

Ignacio F.