Descubre todo lo que hay detrás del plástico

por Jul 11, 2021Acción ECO

Estoy seguro de que ahora mismo el plástico te rodea. Incluso es muy probable que lo estés respirando.

Vivimos inmersos en plástico. Incluso se estima que cada semana comemos equivalente de una tarjeta de crédito (5 gramos).

Creo que saber todo acerca del plástico puede ayudarte a revertir esta locura.

  • ¿Por qué nos estamos llevando al suicidio colectivo?
  • ¿Existen alternativas que sean sostenibles?
  • ¿Son los bioplásticos la solución?

Aumentar tu conocimiento sobre el plástico hará que puedas tomar mejores decisiones. Y por eso te he preparado este MEGA artículo para que descubras TODO LO QUE HAY DETRÁS del plástico.

Estoy seguro de que después de leer este post vas a ver al plástico de otra manera.

¡Prepárate que empezamos 🧠💥!

¿Qué es un plástico?

El término plástico proviene del griego (πλαστικός – plastikos) y hace referencia a que se puede moldear.

Esta capacidad para ser moldeado con facilidad, versátil y con muchas aplicaciones fue lo que lo catapultó a la fama.

Esto también nos da pistas sobre la cantidad de variantes de plástico que existen (y las que surgirán).

Ya intuirás que no todos los plásticos son iguales. Ni que tampoco se pueden reciclar igual.

Sigue leyendo para descubrir cómo diferenciarlos para que puedas elegir con Inteligencia (ECO).

¿Cómo empezó todo?

Elefante en la puesta de sol. La historia del plástico comenzó por salvar a los elefantes.
Photo by Sam Balye on Unsplash.

Aunque ahora los plásticos estén en el punto de mira por el impacto medioambiental y en la salud de todos los seres vivos del planeta. Te sorprenderá saber que en sus inicios fueron un alivio para los elefantes.

Sí, sí has leído bien.

El marfil de los elefantes se utilizaba para muchas cosas, pero la popularización de las mesas de billar entre la alta sociedad hizo que la situación de los elefantes empeorase.

Para que el rebote, balanceo y peso de las bolas de billar fuera el esperado tenían que ser 100 % de marfil y de la más alta calidad.

De promedio con un colmillo de elefante se podrían crear 3 bolas de billar. Por lo que se mataba a 2 elefantes para conseguir las 9 bolas que forman el juego del billar.

El problema en sí no era matar a 2 elefantes, sino que era un recurso limitado que podría llevar a poner en peligro un negocio en alza. Sin marfil no había ventas.

Esto nos da una pista importante sobre las empresas que solo buscan beneficios o las que lo primero son los valores.

Micheael Phelan, que había visto el potencial del negocio de las mesas de billar vio que tenía que encontrar una alternativa al marfil.

Phelan, publicó un anuncio en el que ofreciera 10.000 $ a quien encontrase una alternativa al marfil para las bolas de billar.

Buscar alternativas al marfil de las bolas de billar fue lo que inició la búsqueda de nuevos materiales.
Photo by Sigmund on Unsplash.

Aunque unos años antes, en 1855 Alexander Parkes ya había descubierto el primer celuloide que bautizó como parkesina, no fue hasta que John Wesley Hyatt compró los derechos de patente con la intención de fabricar bolas de billar cuando se consiguió crear el primer plástico industrial del mundo: el celuloide.

Aunque el material que consiguió Hyatt no le hizo ganar los 10.000 $, las bolas de celuloide no rebotaban como las de marfil. Pero sus propiedades de moldeado hicieron que se comenzaran a utilizar para imitar a otros objetos que por aquel entonces se hacían con materiales naturales.

El celuloide se comenzó a utilizar en cientos de objetos: peines, gafas, dentaduras postizas, puños de camisa, corsés…

Lo que supuso un alivio a los elefantes, las tortugas, coral… El nuevo material permitía fabricar imitaciones muy buenas.

No obstante, el gran éxito del celuloide llegó con su aplicación al cine y a la fotografía. Dejando atrás las placas de película y abriendo una nueva industria encabezada por George Eastman Kodak.

La verdadera revolución llega con la Baquelita

No fue hasta 1907 cuando se crea el primer plástico 100 % sintético. Con unas propiedades que harían que revolucionase la industria.

Resistente a:

  • Temperaturas extremas,
  • al impacto,
  • a los solventes y
  • al traspaso de gases hizo.

Sus aplicaciones fueron múltiples entre las que destacan los teléfonos, radios, mecanismos eléctricos, mangos de sartén, tapas, botones… Tanto es así que también se lo conoce como el material de los mil usos.

El teléfono fue uno de los primeros en beneficiarse del nuevo material de los mil usos: la bakelita.
Photo by Call Me Fred on Unsplash

La baquelita supuso un paso gigante, puesto que no había analogía en la naturaleza, sus moléculas eran una creación humana. Ya se podría ir más allá de la naturaleza (o eso creíamos).

La primera fibra sintética

Aunque cuando te dicen plástico lo más normal es que te venga a la mente una botella un juguete o cualquier otro objeto sólido.

Las fibras sintéticas no dejan de ser un plástico.

Y la primera fibra sintética nació en 1939 por la empresa Dupont y seguro que te suena: el nailon.

Las medias fueron la aplicación de uno de los primeros materiales sintéticos: el nailon.
Photo by Manki Kim on Unsplash

Su producto estrella fueron las medias. Que a diferencia de las de seda, anunciaban que eran duras como el acero. Algo que años más tarde dejó de ser rentable y les añadieron obsolescencia programada.

De nuevo el plástico dio un alivio a los gusanos de seda.

La 2ª guerra mundial crea las bases del usar y tirar

Paracaidistas saltando de un avión. El nailon en la segunda guerra mundial se requisó para usos militares.
Photo by Manki Kim on Unsplash

Tras el ataque de Pearl Harbor, Estados Unidos requisa todo el nilón para realizar paracaídas.

Además, con la guerra surge una gran demanda de caucho.

El caucho natural tarda 7 años en formarse. En cambio, el caucho sintético basado en petróleo es una alternativa rápida con la que se podía cubrir la alta demanda.

Otro material que surgió durante la guerra fue el polietileno.

Este material aislante eléctrico les a los pilotos británicos llevar el radar a los aviones, lo que les dio ventaja frente a los pilotos alemanes.

Al finalizar la guerra se dieron unas circunstancias ideales para la expansión del plástico y la cultura del usar y tirar.

Por un lado, había fábricas especializadas en producir objetos de plástico para la guerra cuya demanda había desaparecido.

También las personas habían pasado unos años de escasez y austeridad.

El plástico se vio como una forma de democratizar la vida moderna y cómoda. Haciendo accesibles productos que antes solo estaban al alcance de unos pocos.

Los fabricantes vieron que si hacían productos de usar y tirar, las ventas estarían garantizadas. El plástico al ser un material muy versátil, barato y fácil de trabajar fue el candidato perfecto para la cultura del usar y tirar.

No importó que se fuera a utilizar un material duradero, resiste y no biodegradable en productos desechables.

Se priorizó el consumo y el bienestar que proporcionaban estos productos de plástico de un solo.

En 1955 aparece en la revista Life una fotografía de una familia celebrando la vida de usar y tirar, en la que se celebraba cómo los artículos desechables reducirían las tareas del hogar.

El pie de foto afirmaban que todos los productos que salían en la imagen tardarían 40 horas en limpiarse, pero no te preocupes, úsalos una vez y deséchelos.

Fotografía de la revista life de 1955. Una familia tira al aire todos los productos de plástico de usar y tirar.
Photo de la revista Life 1955

¿Por qué el plástico es un problema?

Porque cuando tiras algo para arriba, la gravedad hace que te caiga encima. Y eso le pasó a la familia feliz de la fotografía y al resto del planeta.

El mayor problema, desde mi punto de vista, no está en el plástico en sí.

Como has podido ver, el plástico ayudó a dar un respiro a animales y otras especies que se encontraban amenazadas.

Sin duda, el plástico trajo grandes avances en muchas áreas. Por ejemplo, en medicina contribuyó a los trasplantes artificiales. También en el transporte aligerando el peso de los coches o aviones y por tanto reduciendo las necesidades de combustible (y sus emisiones de C02 que supone un problema para el cambio climático).

Sin duda el gran PROBLEMA del plástico es su USO INDISCRIMINADO y que al ser un material artificial si termina en la naturaleza no se biodegrada (más adelante hablaré sobre los plásticos biodegradables).

Al juntar estas dos variables: uso indiscriminado y no biodegradación hace que el plástico se vaya acumulando.

Desde 1950 se han producido más de 8.300 millones de toneladas de plástico. O lo que es lo mismo 25.000 edificios Epire State o 1.000 millones de elefantes.

Teniendo en cuenta que es un material ligero es una auténtica barbaridad.

Aunque nos insisten en que es un material reciclable eso no quiere decir que se recicle. Gran parte del plástico que se produce (91 %) no se recicla.

Y si no se recicla…¿qué se hace con él?

Una pequeña parte se incinera (con la emisión de gases contaminantes) y la mayor parte llega a los vertederos o a la naturaleza.

¿Dónde terminar las 6300 millones de toneladas de plástico producidos?
¿Dónde terminar las 6300 millones de toneladas de plástico producidos?

Las botellas de bebidas son uno de los residuos plásticos más comunes. En 2016 se vendieron en todo el mundo unos 480.000 millones de botellas de plástico. O lo que eso mismo un millón de botellas por minuto 😱 o 20.000 por segundo.

Lo más sorprendente es que 2 de cada 10 hayan sido de Coca Cola. ¿Es esta bebida algo que nos facilita la vida teniendo agua potable del grifo?

Estadísticas sobre las botellas de plástico
Estadísticas sobre el uso de las botellas de plástico.

Otro dato impactante sobre la cantidad de plástico que se tiran en vertederos y en la naturaleza es que cada 12 meses se podrían reconstruir los 6000 kilómetros de la Muralla China que hoy en día están en pie.

Algo preocupante es que de todo este plástico que se genera cada segundo gran parte llega a los océanos.

Se estima que la cantidad de plástico que llega a los océanos es de 10 millones de toneladas por año.

Todo este plástico va contaminando los océanos.

Las corrientes oceánicas van aglutinando en puntos concretos millones de plásticos que forman islas de plástico tan grandes como 3 veces la superficie de la península ibérica (1.760.000 kilómetros cuadrados).

Pero también sirve de trampa mortal para diferentes especies incluida la humana.

Todo ese plástico que tiramos al mar pasa a formar parte de los alimentos que luego comemos. Y como decía al principio se estima que cada semana llegamos a comer el equivalente de una tarjeta de crédito en microplásticos.

Por lo que además de estar terminando con la vida de otros seres vivos, también estamos comiendo, bebiendo o respirando nuestros propios plásticos a través de los peces, la sal, el agua o el aire.

Para terminar ya de exponer la gravedad y el daño irreversible causado, el premio Nobel de química y científico holandés Paul Crutzen y el biólogo estadounidense Eugene F. Stoermer propusieron en el año 2000 que habíamos forzado una nueva era: el antropoceno.

A nivel geológico ya se han encontrado las primeras rocas de plástico en la playa de Kamilo de la isla grande de Hawai.

Fotografías de rocas formadas por plástico. Signos del antropoceno.
Fotografías del artículo: «An anthropogenic marker horizon in the future rock record»

Por lo que a consecuencia de este progreso, bienestar y comodidad estamos perjudicando a la Tierra en todo su conjunto. Y por supuesto, nosotros, los humanos, también estamos incluidos ahí.

Aunque la fiebre del plástico nos haya hecho pensar que somos más que la naturaleza no conviene olvidar que SOMOS NATURALEZA y por tanto un entorno sano conlleva a personas sanas.

¿Son todos los tipos de plástico iguales?

Ya hemos visto cuáles son las ventajas y los problemas del plástico.

Como has visto el plástico engloba a muchos tipos diferentes de materiales.

Y este es uno de los principales problemas a la hora de reciclar el plástico: hay muchos tipos de plástico.

Si al reciclarlos los mezclamos obtendremos un material diferente, con otras propiedades y por tanto, otros usos.

Imagina que juntas una botella de agua con un trozo de tubería. Si lo que quieres es volver a hacer otra botella de agua u otra tubería, resulta evidente que las propiedades no van a ser las mismas si mezclamos ambos plásticos.

Por eso para poder tomar mejores decisiones es necesario saber diferenciar unos de otros (y para eso estás aquí).

Clasificación de los plásticos por tipo de resina

En 1988 con el boom del plástico en marcha, surgió la necesidad de crear un sistema de clasificación para facilitar el reciclaje.

La Sociedad de la Industria del Plástico estadounidense creó el sistema de Códigos de Identificación de Resinas (RIC) que se sigue utilizando hoy en día.

El código de identificación se suele encontrar enmarcado por un triángulo formado por flechas (triángulo de Möbius). También, suele venir acompañado del acrónimo del tipo de plástico.

Bote de plástico de polipropileno (5 - PP) según la clasificación del RIC.
Fotografía de un bote de plástico del tipo 5.

Como curiosidad, el número hace referencia al orden cronológico de cuándo ese plástico se volvió reciclable. No obstante, más adelante veremos cómo no todos los plásticos son igual de fáciles para reciclar.

Recuerda esto: la presencia de este símbolo no implica que se pueda reciclar.

Sin más, aquí te dejo los códigos de identificación de los diferentes plásticos, sus usos típicos y algún comentario sobre su toxicidad.

  • Número 1. PETE O PET. Polietileno tereftalato. Es el material habitual en las botellas de bebidas, vasos. Además de no ser aconsejable, no conviene reutilizarlo debido a que puede contener diferentes niveles de antimonio y ftalatos.
  • Número 2. HDPE o PEAD. Polietileno de Alta Densidad. Utilizado en botellas de leche, agua, champú, productos de limpieza, tuberías… Se relaciona con la emisión de benzofenonas (contaminantes hormonales).
  • Número 3. PVC. Policloruro de vinilo. Utilizado en tuberías, film transparente, perfiles de fabricación de ventanas, suelos flexibles… Liberan ftalatos.
  • Número 4. LDPE o PEBD. Polietileno de baja densidad. Utilizado en botellas flexibles como la miel, mostaza, bolsas de alimentos congelados, tapas flexibles de contenedores…
  • Número 5. PP. Polipropileno. El único recomendado por la OMS para uso alimenticio. Tiene resistencia al calor y por ello suele encontrarse en tápers, platos, vasos, elementos de cocina, tapones de botellas…
  • Número 6. PS. Poliestileno. Bandejas, cajas para huevos, tazas, platos, bandejas y cubiertos descartables. Liberan disruptores endocrinos.
  • Número 7. O. Otros plásticos. Cajón de sastre que no encaja en las otras categorías por lo que hay que investigar el producto en concreto. Pueden liberar Bisfenol A.
Clasificación de los plásticos
Clasificación de los plásticos.

Clasificación del plástico por origen de materias primas

El plástico más habitual está compuesto por hidrocarburos de origen mineral.

Pero desde hace un tiempo cada vez más empiezan a verse en el mercado nuevas alternativas de origen renovable: los bioplásticos.

No obstante, no todos los bioplásticos son tan interesantes como podrían parecer en un principio por llevar la palabra BIO.

Ahora te voy a revelar las diferentes variantes para que puedas elegir de una manera más consciente a la hora de comprar.

Como te decía los bioplásticos incluyen todos los plásticos cuyas materias primas provienen de fuentes renovables. Algunos ejemplos de materiales usados son:

  • Maíz.
  • Trigo.
  • Bacterias.
  • Hierbas.

Que esté formado con materiales renovables no debe llevarnos a engaño. No todos los bioplásticos son biodegradable o compostables.

Es una confusión muy típica y que nos puede llevar a tomar una decisión de compra equivocada.

Los beneficios de los bioplásticos es que provienen de biomasa que se regenera anualmente frente al petróleo que tarda siglos. Además, ofrecen la posibilidad de ser C02 neutros.

Esto no quita que puedan llegar a ser un problema si para su producción se talan bosques y se emplean grandes extensiones de tierra para este fin.

Nuevamente lo importante no es tanto el material sino el uso que se le de.

Clasificación por su capacidad de degradación: biodegradables, compostables y oxo-plásticos

Uno de los principales problemas de los plásticos típicos es que cuando terminan fuera de una planta de reciclaje nunca terminan de desaparecer. Con el paso de cientos de años se van fragmentando en trozos más y más pequeños. Nunca desaparecen.

Frente a este problema los plásticos biodegradables parecen una buena solución. ¿Verdad?

Tengo una mala noticia que contarte. No todos los plásticos biodegradables se descomponen en todos los entornos.

Estarás conmigo en que los microorganismos, la temperatura, oxígeno… que hay en una pila de compost, en el suelo, en el mar o en el agua dulce no son iguales.

Por eso no hay que caer en la trampa de pensar que porque un producto sea biodegradable se va a reintegrar en cualquier lugar.

Existen plásticos cuyas condiciones para descomponerse no se podrían dar en la naturaleza, por lo que volveríamos a estar en la misma situación que un plástico normal.

Otro aspecto importante es que, si un plástico compostable siempre será biodegradable, pero lo contrario no es siempre cierto.

Que un plástico sea biodegradable o compostable no quiere decir que provenga de fuentes renovables (bioplástico). Por ejemplo, existen algunos poliésteres que son compostables y sus materias primas son de origen fósil (no son un bioplástico).

No obstante, la mayoría de los plásticos compostables que existen en el mercado contienen altos porcentajes de materias primas renovables.

Otra condición que han de cumplir los plásticos compostables es que no pueden contener metales pesados o toxinas y deben permitir el crecimiento de plantas tras su descomposición.

Materiales compostables: OK Compost doméstico o industrial

Para liar un poco más las cosas, dentro de los plásticos compostables existen dos tipos.

  1. Los que pueden ser compostados en un entorno doméstico (HOME).
  2. O los que necesitan unas condiciones de temperatura, humedad, aireación, oxígeno y la proporción correcta relación entre nitrógeno y carbono (INDUSTRIAL).

A grandes rasgos, si un plástico tiene el certificado de compostable doméstico en 12 meses a una temperatura de entre 20-30 °C ha de biodegradarse.

Para el compostaje industrial la temperatura y el tiempo es diferente. En tan solo 6 meses ha de biodegradarse, pero la temperatura ha de ser de 55-60 °C.

Este matiz es muy importante porque a diferencia de lo que se suele pensar, si un plástico con el certificado compostable industrial termina en la naturaleza ¿qué crees que sucederá después de 6 meses?

Efectivamente, seguirá como el primer día. En la naturaleza no se conseguirá ni la temperatura ni las condiciones necesarias para biodegradarse.

Tampoco tenemos garantías de que un plástico con certificado de ser compostable en casa si termina en la naturaleza vaya a desaparecer.

La garantía solo la tenemos cuando termina en una pila de compost. Ahí si se darán las condiciones necesarias para reintegrarse.

Plásticos compostables
Sellos para identificar a los plásticos compostables

Otras certificaciones de plásticos biodegradables: suelo, agua, mar

Como decía antes en cada entorno existen diferentes condiciones que pueden hacer que el material se biodegrade o no.

Por eso existen diferentes certificaciones que nos indican donde se ha probado su biodegradación. En función de su entorno de utilización principal hay diferentes pruebas:

  1. tierra,
  2. agua o
  3. un entorno marino.

De nuevo vuelve a ponerse de manifiesto que un uso responsable y el ecodiseño son fundamentales.

Imagina que un producto pensado para biodegradarse en un entorno marino termina en la tierra.

¿Qué sucederá?

No lo sabemos, pero puede convertirse en un residuo igual de perjudicial que el plástico común.

Plásticos biodegradables
Sellos para identificar los plásticos biodegradables

OXO-plásticos

Este tipo de plásticos surge como una huida hacia delante.

Su propuesta es seguir haciendo los mismos plásticos, pero incorporando unos aditivos permitan que mediante la oxidación el plástico se fragmente en unas determinadas condiciones (luz UV y/o calor).

Nota que he utilizado la palabra FRAGMENTE y no biodegrade.

Esta alternativa es más bien un «parche» (malo) que una solución.

La idea es seguir haciéndolo todo igual, pero con la “ventaja” de que en determinadas condiciones el plástico en ver de ser un problema visible será un problema “invisible”.

Los problemas de los oxo-plásticos son:

  • No permiten reutilizarse infinitamente. Están programados para fragmentarse.
  • Reciclaje. Afectan a la calidad del material resultante. No se pueden detectar y suponen un riesgo para los productos resultantes. Imagina que vas con tu caja reciclada y el oxo-plástico con el que está fabricada llega a su fin y se fragmenta. ¡BOOM 💥, te has quedado sin caja!
  • No se consideran compostables, puesto que la biodegradación lleva mucho tiempo y no está comprobada.

Supongo que para generar confusión emplean diferentes términos para nombrar a este tipo (despropósito) de plásticos:

  • Oxo-biodegradable.
  • Oxo-fragmentable.
  • Oxo-plástico.
  • Oxo-bioplástico.
  • La clave es que todos empiezan por OXO…

También los puedes identificar por el nombre de la tecnología empleada: D2W o EPI.

Logotipos para identificar a los oxo plásticos
Logotipos para identificar a los oxo plásticos

Tanto es el problema que suponen este tipo de plásticos que ya en 2017 se unieron 150 organizaciones de todo el mundo para vetar el uso de estos plásticos.

Por suerte, este tipo de plásticos entran dentro de los prohibidos (como fecha máxima el 3 de julio de 2021) por la Unión Europea en la directiva EU 2019/904 sobre la reducción del impacto de determinados productos plásticos.

Y con tanta variedad… ¿todos los plásticos se reciclan igual?

Hasta ahora hemos visto las diferentes formas de clasificar los plásticos. Es muy probable que ya supongas que no todo se puede reciclar de la misma manera.

Si vemos lo que se reciclaba en 1980: NADA y lo que se recicla hoy: 18 %. Hay una evolución favorable (aunque insuficiente).

Lo que rara vez se dice es que tal vez esa cifra se vea muy influenciada porque no todos los plásticos se reciclan de igual manera y no todos los plásticos compensa reciclarlos.

Para que el plástico se recicle ha de ser económicamente viable reciclarlo.

Pero no solo eso. Ha de haber sido diseñado pensando en todo su ciclo de vida (ecodiseño), separado, clasificado, llevado a una planta de reciclaje y que la normativa permita su uso.

Si algún punto de la cadena falla, un plástico más que no se recicla.

La mala noticia es que no todos los plásticos que se ponen en circulación compensa económicamente reciclarlos. Por lo que tenemos un problema (muy gordo). La cadena empieza a fallar desde el origen 😟.

Por esta razón me gustaría mostrarte una nueva clasificación de los plásticos en función de su facilidad para su reciclaje.

  1. PET. Fácil.
  2. HDPE. Fácil.
  3. PVC. Muy difícil.
  4. LDPE (Polietileno de baja densidad). Factible.
  5. PP (Polipropileno). Factible.
  6. PS. Difícil.
  7. Otros. Muy difícil.

Como decía, la normativa regula el uso de plástico reciclado y hasta 2015 solo el PET y no más de un 50 % del envase podría reciclarse para ser usado de nuevo para estar en contacto con alimentos.

En la actualidad la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria revisa el proceso de reciclaje del plástico y evalúa si es o no seguro para ser empleado en contacto con alimentos.

A pesar de esta nueva puerta, de manera práctica pocos plásticos son reutilizados para estos fines y sigue el PET siendo el más reutilizado como se puede comprobar aquí.

Esto me da bastante que pensar: de todos los envases de un solo uso que vienen con alimentos, muchos de ellos ya se sabe que no se van a reciclar o si se reciclan no serán para volver a ser usados con el mismo fin.

Como ya habrás leído más veces: el reciclaje no es la solución.

Y el plástico que no es biodegradable…  ¿Cuánto tarda en desintegrarse?

Tal vez te estés preguntando, ¿y qué pasa con los plásticos que terminan en la naturaleza que no son biodegradables?

Pues con la acción del sol, el viento, el agua… poco a poco se van desintegrando en trozos más y más pequeños. Dando lugar a microplásticos (todo plástico menor de 5 mm).

En función de las condiciones y el material tardarán más o menos tiempo.

Aquí puedes ver algunas estimaciones del tiempo que tardan en descomponerse en el medioambiente.

¿Cuánto tiempo tarda el plástico en fragmentarse?
¿Cuánto tiempo tarda el plástico en fragmentarse?

Conclusión

Espero que con este artículo hayas podido resolver muchas de las cuestiones sobre el plástico y te pueda servir para tomar mejores decisiones a la hora de elegir al hacer tus compras.

Está claro que el plástico ha sido toda una revolución. Aunque en sus inicios supuso un alivio para muchas especies que se veían amenazadas, ahora se ha convertido en un problema global por el uso que hacemos de él.

Solo con un uso más responsable y consciente podremos lograr seguir disfrutando nosotros y las siguientes generaciones de una Tierra sana y llena de vida.

Si te ha parecido interesante ayúdanos compartiendo este contenido para que cada vez seamos más los que sepamos tomar mejores decisiones.

Muchas gracias 🙏 .

¡Feliz día!

Nacho Fernández

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Nacho Fernández

Nacho Fernández

Ingeniero de Telecomunicación, apasionado de la naturaleza. No entiendo la vida sin evolucionar y crecer. Desde 2019 he cambiado mi vida de oficina para ayudar a otras personas a vivir de una manera más sostenible desde el desarrollo personal. ¿Me acompañas?

4 Comentarios

  1. marta Jorba vives

    me parece muy interesante la exaustiva información que proporcionas en tu artículo pero me parece muy difícil saber si el formato que nos ofrecen es el adecuado para el uso que se le da y el futuro reciclage.
    Gracias Nacho

    Responder
    • Nacho Fernández

      Muy buenas, Marta.

      Lo primero, gracias por compartir tu comentario.

      Sobre la pregunta que planteas del formato si es o no el adecuado mi recomendación es que vayas poco a poco y empieces por los productos que con más frecuencia consumes. Al igual que casi seguro miras la etiqueta con los ingredientes. Puedes mirar el material. Aquí en el artículo tienes la información sobre los diferentes tipos y en base a eso puedes decidir cuál puede ser el mejor.

      También, cabe destacar que lo mejor suele ser el que no existe. Por lo que lo primero sería plantearse si lo necesitas y luego intentar buscar alternativas sin envase o reutilizables.

      Un abrazo,
      Nacho.

      Responder
  2. Juan Diego Simon

    Pedazo de artículo Nacho!!
    La verdad es que el plástico fue y ha sido un avance para el ser humano, la pena es que no se haya hecho un buen uso de el.

    Demasiado irresponsable por muchas industrias y demasiada poca información sobre su impacto medio ambiental.

    En cierta manera se nos ha creado una dependencia que muchas personas cuando les dices que reduzcan el plástico no saben que hacer ni como. El simple hecho de en vez de guardar la comida en un tupper meterlo en un bote de cristal que tantos tiramos.

    O en vez de usar film transparente para envolver algo, volver al papel y una bolsita de tela. O en vez de seguir usando botellas de plástico irnos a las de cristal o acero.

    Como digo muchos se sienten perdidos y a día de hoy no recuerdan lo que usaban cuando eran niños.

    Un abrazo Nacho

    Responder
    • Nacho Fernández

      Totalmente Juan Diego, la dependencia que nos han creado es muy grande. Lo tenemos dentro de nuestras creencias y por eso muchas veces resulta tan complicado dar un giro y cambiar nuestros hábitos. Lo automático, que está en nuestro subconsciente (que opera en el 95 % de nuestras decisiones), nos lleva a seguir repitiendo las mismas cosas.

      Solo la toma de consciencia sobre cuáles son nuestras creencias nos pueden hacer salir de esa rueda. Si no con el tiempo terminaremos volviendo a lo mismo (a no ser que se haya llegado a prohibir).

      Desde inteligencia ECO seguiremos con la intención de hacer que ese cambio de creencias sea posible y lo más fácil posible.

      Muchas gracias por pasarte, comentar y aportar valor.

      ¡Un abrazote!
      Nacho.

      Responder

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